Grabado en cobre con el retrato de Miguel Serveto, por Cristóbal Sichem el Joven (1607). El autor pertenecía a una famosa dinastía de grabadores holandeses. Este es el único retrato conocido de Miguel Serveto y el que más se ha utilizado en las obras que tratan sobre su vida y su obra. Se conserva en la Biblioteca Nacional de París.

Se trata de un grabado de gran calidad, tanto por su dibujo como por sus proporciones, que nos presenta a un Serveto de medio cuerpo, aparentemente en pie con una mano en el pecho y la otra sujetando un pequeño libro. En este retrato Serveto se nos muestra en actitud reflexiva y tranquila. En la parte superior izquierda, como horizonte del cuadro, se nos muestra su cruel final. En la parte inferior una leyenda recuerda su origen: “Michael Servetus Hispanus de Aragonia”.