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| "Qui
ambulat in tenebris, nescit quo vadat" (De
Trinitatis, 39b) |
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| Por
Orden Cronológico |
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DE
TRINITATIS ERRORIBUS, libri septem. Per Michaelem
Servet, alias Reves ab Aragonia, Hispanum. Anno MDXXXI
(Haguenau, 1531).
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(SOBRE
LOS ERRORES DE LA TRINIDAD)
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| CONTEXTO
HISTÓRICO |
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1531 es un año fatídico para la unidad del
cristianismo. Clemente VII excomulga a Enrique VIII, provocando
el nacimiento de la iglesia anglicana. Es la época
de la Reforma y todas las naciones europeas se agitan
en un ansia inagotable de saber y renovación. La
patria de Servet se hallaba en aquella época radicalmente
opuesta al movimiento reformista, y el monarca hispánico,
Carlos V, había convertido la defensa del catolicismo
en uno de los vértices de su política imperial.
Servet se encuentra por esa época en Basilea,
donde tiene ocasión de departir con el reformador
Ecolampadio sobre el dogma de la Trinidad y otras cuestiones
religiosas objeto de polémica. Fue probablemente
Ecolampadio el que le enseñó, o al menos,
le instruyó adecuadamente para que perfeccionase
el idioma hebreo. Basilea se había distinguido
por una mayor tolerancia ante la disidencia que otras
ciudades de la Reforma. Había sido una ciudad refugio
para otros humanistas, como Erasmo de Rotterdam que permaneció
en ella hasta 1529. Los tiempos, sin embargo cambiaban
rápido, y el clima de tolerancia se fue enrareciendo.
Servet pretendió convencer a Ecolampadio, quien
rechazó indignado su doctrina sobre la Trinidad,
e incluso comentó con otros reformadores, como
Zwinglio, la presencia en Basilea de un “joven español
arriano”. El reformador protestante amenazó
con denunciarlo, lo que forzó la marcha de Servet
a Estrasburgo. Aunque es muy probable que Servet empezase
a escribir su primera obra en Basilea ("Sobre
los Errores de la Trinidad"), el libro fue finalmente
publicado en Estrasburgo (Alsacia) en 1531.
Dado que la obra atacaba uno de los dogmas esenciales
de la doctrina cristiana, el dogma de la Trinidad, Servet
tuvo problemas para encontrar un impresor dispuesto a
editar la obra. El impresor basilense Conrad Reich no
aceptó el encargo de imprimirla por temor a las
autoridades religiosas. En aquella época, la labor
de impresor o editor no se limitaba, como hoy en día
a una labor meramente industrial. Muchos impresores eran
personas versadas en el mundo de los libros y cultivadores
de los principios humanistas. Por ello, Reich, pese a
rechazar el encargo de Servet, le puso en contacto con
Johannes Setzer, un impresor de Haguenau, aldea situada
a 30 kilómetros de Estrasburgo. Será este
impresor el que finalmente acepte imprimir la obra.
El libro se pone a la venta en las librerías alemanas
en el mes de julio de 1531. Las autoridades eclesiásticas
de Estrasburgo condenaron inmediatamente la obra y prohibieron
su venta. En Basilea también se adoptaron las mismas
medidas represoras. Curiosamente, fue el propio Servet
el que envió ejemplares de su obra al Obispo de
Zaragoza, y al propio Erasmo de Rotterdam. El libro también
se difundió en Italia. Las reacciones de la Inquisición
no se hicieron esperar (vide Contexto histórico
de "De Trinitatis Erroribus, libri duo").
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| CONTENIDO |
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| Pocos
temas han suscitado tanta controversia teológica
como el misterio de la Santísima
Trinidad. Según el Prof. Bainton, las razones
del establecimiento de este dogma por la jerarquía
eclesiástica en el siglo IV se remontan a la necesidad
de expresar todo lo que la doctrina de la Encarnación
implicaba con respecto al ser de Dios mismo. Si Dios se
había hecho carne exclusivamente en Cristo, y éste
último era también Dios, ¿no podrían
los cristianos ser acusados de tener “dos Dioses”?.
Y cuando el Espíritu se personalizó, entonces
el problema de los dos se convirtió en el problema
de los tres. La solución a este dilema lo ofrecía
el dogma de la Trinidad, esto es, admitir simultáneamente
una unidad y una trinidad en Dios. (R. H. Bainton, “El
Hereje Perseguido”, Ed. Taurus, 1973, p. 40).
Servet estudia las Sagradas escrituras y, como afirma en
su obra, no encuentra en las mismas ni una sola vez la palabra
Trinidad. Por ello, y con tan sólo veinte años,
se cuestiona profundamente uno de los dogmas fundamentales
del cristianismo. “No deben imponerse como verdades
- dice Servet - conceptos sobre los que existan
dudas”. Para Servet en Dios hay una sola persona,
mientras que la jerarquía eclesiástica postula
que en Dios hay varias personas en una sola esencia. En
otras palabras, Servet no acepta la división de
la esencia divina y considera que las personas de la Trinidad,
en realidad, son “formas” o “modos”
de manifestarse Dios.
Para
Servet, Jesucristo ha sido hecho hombre por Dios Padre
y su naturaleza humana le impide ser Dios y participar de
la eternidad de éste. Dios es eterno, pero Jesucristo,
en la medida en que fue engendrado por el Padre, no puede
ser eterno. Esto no significa que Servet minusvalore la
importancia que Cristo tiene en la relación hombre-Dios.
Para Servet, Cristo es la llave que permite a los hombres
entrar en la morada de Dios y participar de su divinidad. |
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| COPIAS
DISPONIBLES |
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Se
conservan 128 originales en varias bibliotecas.
En el Instituto de Estudios Sijenenses
“Miguel Servet” disponemos de varias ediciones
facsímil de esta obra.
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| REIMPRESIONES
/ TRADUCCIONES |
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| El
libro fue reimpreso en Ratísbona (Regensburg) en
1721. Una edición facsímil del "De
Trinitatis erroribus libri septem" (1531). "Dialogorum
de Trinitate libri duo" (1532). "De Iustitia
regni Christi, capitula quatuor" (1532), fue elaborada
por la casa editorial Minerva G.m.b.H., Frankfurt a.M. 1965.
En 1620, el libro se traduce al holandés por Reiner
Talle (Regnerus Vitellius, 1558[9]-1619[20]). "Van
de Dolinghen in de Drievvldigheyd, Seven Boecken, Eertijds
in Latijn beschreven Door Michiel Servetus, gheseyt Reves
van Aragonien, Spaenjaerd ...," Amsterdam, 1620.
El libro fue traducido al inglés en 1932 por Earl
Morse Wilbur: "On the Errors of the Trinity. Seven
Books. By Michael Servet, alias Reves, a Spaniard of Aragon
MDXXXI. In The two treatises of Servetus on the Trinity
.... Now first translated into English by Earl Morse Wilbur,
D.D." (Cambridge: Harvard University Press; London:Humphrey
Milford; Oxford University Press; Harvard Theological Studies,
1932).
La
traducción al español de esta obra a cargo
de Ana Gómez Raval aparecerá en el Volumen
II, de las Obras Completas de Miguel Servet editadas por
la Ed. Larumbre, Coord. Ángel Alcalá (2003).
Existe también una traducción al idioma catalán
por Ana Gómez Rabal: "Dels errors sobre
la Trinitat" (Barcelona: Edicions Proa, 1999),
con una excelente introducción biográfica
de D. Miguel Lavilla Galindo.
En
la actualidad la Prof. Rolande-Michelle Benin y Marie Louise
Gicquel preparan una traducción al francés
de esta obra, que aparecerá próximamente editada
por Honoré Champion Editeur (París).
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| EXTRACTOS |
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| [Los
números hacen referencia a las hojas de la edición
original: (a) es anverso, y (b) es reverso]
"Si
dices que no alcanzas a ver diferencia alguna entre Cristo
y los demás, ya que todos somos llamados hijos
de Dios, respondo que si nosotros somos llamados hijos
de Dios es simplemente por su don y gracia, siendo él
el autor de nuestra filiación, y así él
es llamado Hijo de un modo más excelente. Por eso
se emplea el artículo y a Cristo se le llama el
Hijo de Dios, para mostrar que él no es hijo en
el mismo sentido general que nosotros, sino en uno muy
especial y peculiar. Es hijo natural; los demás
no lo son, pero son hechos hijos de Dios, y por eso somos
llamados hijos por adopción." (9a)
"Dios nos dio la mente para que le conozcamos a El
mismo" (31a).
"Ni una sola palabra se halla en toda la Escritura
acerca de la Trinidad, ni acerca de las personas, ni sobre
la esencia, ni sobre la unidad de sustancia, ni de naturaleza
de los varios seres divinos." (32a)
"Nada puede ser en el intelecto que previamente no
haya sido en los sentidos." (33b)
"Yo no separo a Cristo y a Dios más que una
voz del hablante o un rayo de sol. Cristo es el Padre
como la voz en el hablante. El y el Padre son una misma
cosa, como el rayo y el sol son la misma luz. Un tremendo
misterio hay, por lo tanto en que Dios pueda unirse con
el hombre y el hombre con Dios. Una sorprendente maravilla,
en que Dios haya tomado para sí el cuerpo de Cristo
con el fin de hacer de él su morada especial.(59b).
Y porque su Espíritu era totalmente Dios, es llamado
hombre, lo mismo que por su carne es llamado hombre. No
os maravilléis de que lo que vosotros llamáis
humanidad yo lo adore como Dios, pues habláis de
la humanidad como si estuviera vacía de espíritu
y pensáis en la carne según la carne. No
sois capaces de reconocer la calidad del Espíritu
de Cristo, que confiere el ser a la materia: El es el
que da vida cuando la carne nada aprovecha." (59a)
"En la inhalación y exhalación hay
una energía y un vivificante espíritu de
divinidad, pues El por su Espíritu sostiene en
nosotros el aliento de la vida, dando ánimo a las
gentes que están en la tierra y espíritu
a los que caminan en ella. Solo El sacudo los cielos y
de sus tesoros saca los vientos. El liga las aguas en
nubes y produce la lluvia a su momento. El hace todas
esas cosas. Solo El realiza milagros eternamente."
(59b-60a)
"Mil veces se le llama eterno al Reino de Cristo,
pero en la consumación de los tiempos se lo devolverá
a Dios. No quiere esto decir que la gloria de Cristo será
por ello disminuida, pues es su mayor gloria el haber
regido todo bien hasta el final y haber sometido todo
al Padre como quería. Entregará el Reino
de Dios, como el general superior del ejército
entrega al emperador la palma de la victoria; de la misma
manera, tanto más cuanto que toda razón
para gobernar terminará entonces, se abolirán
los poderes y las autoridades y todo ministerio del Espíritu
Santo cesará, pues ya no necesitaremos abogado
ni mediador, ya que dios será Todo-en-todo. Y entonces
terminará también la Trinidad de dispensaciones."
(81b-82a).
"El hombre no obedece ciegamente sino a una fe adecuada
a su naturaleza racional." (109b)
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DIALOGORUM DE TRINITATE LIBRI DUO. De Iustitia
regni Christi, capitula quatuor. per Michaelem Servet,
alias Reves, ab Aragonia Hispanus,
(Haguenau, 1532).
Impresa por Johann Setzer |
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(DOS
DIÁLOGOS SOBRE LA TRINIDAD)
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| CONTEXTO
HISTÓRICO |
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Pese a las reacciones que "De Trinitatis Erroribus"
había suscitado, Servet publica un año
después un nuevo tratado sobre la Trinidad planteado
en forma de dialogo entre el mismo Servet y un tal Petrucious.
Tanto su primer tratado como este segundo tratado, en
el que reafirma sus concepciones sobre el dogma de la
Trinidad, fueron firmados por Servet con su verdadero
nombre: “Michaelem Servet, alias Reves ab Aragonia
Hispanum”.
Ambos libros se difunden con rapidez entre los círculos
católicos y protestantes. Estos últimos
protestantes censuraron y prohibieron la venta de los
libros. En España, dos funcionarios de la corte,
el Comendador don García de Padilla y Hugo de Urriés,
señor de Ayerbe, descubrieron las obras de Servet
y lo denunciaron al Consejo Supremo de la Inquisición
española. La reacción de la Inquisición
española no se hizo esperar. El 24 de mayo de 1532,
el Consejo de la Inquisición en Medina del Campo,
inició una inevstigación contra Servet,
expidiendo el correspondiente edicto de comparecencia
para que éste respondiese de la acusación
del Santo Oficio. Aunque no tenemos constancia de que
se conserve el edicto de comparecencia contra Servet,
es probable que estuviese redactado como sigue:
El
Consejo de la Suprema Inquisición General
Convoca
a Miguel Servet os Revés, nativo de Vilanova
de Xixena, de Aragonia, a que venga a responder
a la denuncia y actuación que el procurador
fiscal le ha impuesto y impusiere contra el.
Así
cumple al servicio de Dios y al bien y augmento
de nuestra Santa Fe Catholica.
Zaragoza, XIII de mayo de MDXXXII
Como
Servet no se encontraba en España, los inquisidores
convencieron a su propio hermano, mosén Juan Servet,
para que fuera en su búsqueda y lo convenciese
para que retornase a España. No sabemos si finalmente
cumplió su misión y si realmente se encontró
con su hermano Miguel. Lo cierto es que, si así
fue, su misión fracasó.
El 17 de junio de 1532, la Inquisición de Tolosa
en Francia publica un decreto de búsqueda con los
nombres de cuarenta sospechosos, la mayoría estudiantes
y frailes, acusados de defender ideas antitrinitarias.
A la cabeza de esta lista figura Miguel Servet.
Es
ésta una época de recelos y persecuciones,
por lo que Servet se verá obligado a cambiar de
nombre y ocultar su verdadero origen. A partir de ahora,
se hará llamar "Miguel de Villanueva"
y dirá ser “natural de Tudela en el Reino
de Navarra”.
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| CONTENIDO |
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| Servet
empieza su obra retractándose de todo lo escrito
en su primer tratado; no por erróneo, sino por inmaduro.
Sin embargo, las modificaciones respecto a la primera obra,
son, sobre todo, verbales. Mientras que en su tratado "Sobre
los Errores de la Trinidad", Servet había
hecho a Cristo el Hijo de Dios, no por naturaleza sino por
gracia, ahora a la gracia añadía la naturaleza,
porque al Hijo le pertenece la gloria del Padre naturalmente.
En cuando al Espíritu Santo, al que antes negaba
cualquier aspecto personal, considera Servet que sí
se puede considerar que se personalizó habitando
en nosotros tras la partida de Cristo.
En
la primera obra había distinguido el Hijo encarnado
y el Verbo pre-existente, mientras que ahora defendía
que el Verbo es Cristo, pero que el Verbo no tuvo sustancia,
hasta que Cristo fue revelado y su sustancia se hizo palpable
(R. H. Bainton, “El Hereje Perseguido”,
Ed. Taurus, 1973, pp. 76-77).
Este segundo libro sobre la Trinidad incluye un tratado
de 25 páginas titulado "De Iustitia regni
Christi, capitula quatuor" que contiene reflexión
acerca de un tema profundamente debatido por los teólogos
de la época: la presencia de Cristo en la Eucaristía.
Según Servet, en la Eucaristía hay presencia
real, pero esta presencia no es física, sino mística.
“El cuerpo de Cristo - escribió Servet
- es comido místicamente por los hombres”
(C 2a). “Es por medio del Espíritu como
bebemos la carne de Cristo” (C 5b). "Solo
figuradamente hablamos del pan como cuerpo de Cristo”
(C 5b). En esto coincidía Servet con los reformadores
protestantes Ecolampadio y Bucero. También coincidía
con Lutero en cuanto a la presencial real en la Cena, aunque
en Servet el Cuerpo de Cristo es carne divina, espiritual
y no está localizado sino difuso universalmente.
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| COPIAS
DISPONIBLES |
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Se
conservan 28 originales en varias bibliotecas.
En el Instituto de Estudios Sijenenses
“Miguel Servet” disponemos de varias ediciones
facsímil de esta obra.
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| REIMPRESIONES
/ TRADUCCIONES |
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| Reimpresa
en Ratisbona (Regensburg) en 1721. Una edición facsímil
del "De Trinitatis erroribus libri septem"
(1531). "Dialogorum de Trinitate libri duo"
(1532). "De Iustitia regni Christi, capitula quatuor"
(1532), fue elaborada por la casa editorial Minerva G.m.b.H.,
Frankfurt a.M. 1965.
En 1620, el libro se traduce al holandés por Reiner
Talle (Regnerus Vitellius, 1558[9]-1619[20]). (vide
supra).
Existe una traducción al inglés por Earl Morse
Wilbur (1932). (vide supra).
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| EXTRACTOS |
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"Todos
me parecen tener parte de verdad y parte de error y cada
cual espía el yerro ajeno, incapaz de ver el propio.
Quiera Dios en su misericordia hacernos ver nuestros errores
sin obstinación. Sería fácil juzgar,
si a todos se les permitiera hablar en paz en la Iglesia,
de modo que todos pudieran rivalizar en el don de la profecía
y los que antes se sienten inspirador pudieran escuchar
en silencio, como dice Pablo, a los que hablan luego cuando
algo les es revelado. Pero hoy día todos rivalizan
en el ansia de honores. Quiera el Señor destruir
a los tiranos de la Iglesia. Amén." (De Iustitia
Regni Christi, 7.)
"Ni con estos ni con aquellos, con todos consiento
y disiento; en todos se ha de ver parte de verdad y parte
de error" (Nec cum istis nex cum illis in omnibus
consentio. Omnes mihi videntur habere partem veritatis
et partis erroris; et quilibet alterious errorem displicit,
et nemo suum videt).
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CLAUDII PTOLOMAEI ALEXANDRINI GEOGRAPHICAE ENARRATIONIS
libri octo. Ex Bilibaldi Pirckeymheri tralatione,
sed ad graeca & prisca exemplaria à Michaële
Villanovano iam primum recogniti. Adiecta insuper ab eodem
scholia, quibus exoleta urbium nomina ad nostri seculi morem
exponuntur. Lugduni,
ex officina Melchioris et Gasparis Trechsel fratrum, MDXXXV
(1535). |
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| CONTEXTO
HISTÓRICO |
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A finales de 1532 o principios de 1533, Servet se traslada
a París, donde estudia en el Colegio Calvi. Poco
después, en 1533, encontramos a Servet en Lyón,
donde entrará en contacto con Sinforiano Champier.
La elección de Lyón no fue casual, ya que
en aquella época se había convertido en
un importante centro intelectual. Para ganarse la vida,
Seveto se orienta hacia el mundo de los libreros, impresores
y editores y, de esta forma, entra a trabajar como corrector
de pruebas en la imprenta de los hermanos Melchor y Gaspar
Trechsel.
La erudición de Servet, unido a su excelente conocimiento
de las lenguas clásicas, determina que hacia 1535
se le encargue la revisión de la Geografía
de Ptolomeo, un geógrafo alejandrino del siglo
II después de Cristo. En aquella época,
la "Geografía de Ptolomeo" era
un libro muy solicitado entre las clases cultas, y prueba
de ello es que entre 1475 y 1533 se habían publicado
18 traducciones de la misma. Entre todas las traducciones
destacaba la del político y humanista de Nüremberg
Wilibald Pirckheimer (1524).
El
problema de algunas de estas ediciones es que habían
sido realizadas bien por excelentes helenistas, bien por
excelentes matemáticos, pero no por personas versadas
en ambas ciencias, por lo que adolecían de numerosos
errores. Servet, excelente helenista y buen matemático,
realizará el encargo con una visión global.
Como señala el Dr. Solsona, un espíritu
cómodo se hubiera limitado a reproducir la obra
de Pirckheimer, pero Servet quiso comparar las diferentes
traducciones y ediciones, mejorando así los pasajes
difíciles con la ayuda de la erudición,
histórica y geográfica. (F. Solsona, “Miguel
Servet”, Colección Los Aragoneses, 1988,
p. 56).
Servet, pues, mejora las ediciones anteriores, incluyendo
comentarios breves y sustanciosos, cambiando grados de
latitud y longitud, y dando los nombres equivalentes de
las ciudades y regiones en las lenguas modernas. En la
edición de Servet destacan también las
descripciones, muchas de ellas tremendamente mordaces,
que Servet hace sobre el carácter y las costumbres
de los diferentes países y naciones, y en las que
los españoles no salen muy bien parados (véase
la reproducción de uno de los extractos de la obra
infra).
Por este trabajo, Servet ha sido considerado, no sin
cierta exageración, como el padre de la geografía
moderna y de la geografía comparada.
Tras el éxito de su primera edición aparecida
en Lyón en 1535, Servet lleva a cabo una segunda
edición de esta obra que se publicará en
1541.
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| COPIAS
DISPONIBLES |
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Se
conservan 38 ejemplares de la primera edición de 1535
(dos en Madrid) y 24 de la segunda (uno en Madrid, aunque
incumpleto).
En el Instituto de Estudios Sijenenses
“Miguel Servet” disponemos de varias ediciones
facsímil de esta obra.
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| REIMPRESIONES
/ TRADUCCIONES |
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| "Claudii
Ptolemaei Alexandrini geographicae enarrationis libri octo....
à Michaële Villanovano secundó recogniti
.... Prostat Lugduni apud Hugonem à Porta",
MDXLI. Lyon 1541.
Algunos fragmentos de esta obra han sido traducidos al inglés.
por Charles David O'Malley: "Michael Servetus.
A Translation of his Geographical, Medical and Astrological
Writings with Introductions and Notes", (Philadelphia:
American Philosophical Society, 1953), pp. 15-37.
Existe también una traducción al español
del Dr. José Goyanes Capdevila "Descripciones
geográficas del estado moderno de las regiones, en
la geografía de Claudio Ptolomeo Alejandrino por
Miguel Vilanovano (Miguel Servet) precedidas de una biografía
del autor" (Madrid, Imprenta y Encuadernación
de Julio Cosano, 1932). |
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| EXTRACTOS |
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Comparación
entre la Galia y la Hispania
"Los galos están dotados de miembros corporales
mayores; los de los españoles son más duros;
tienen delgadísimo el cuerpo en la cintura. Los
galos pugnan con mayor ferocidad que arte, y llevan a
la guerra más fiereza que consejo. Los españoles,
al contrario." (p. 100).
"Los galos son más parlanchines; los españoles,
más taciturnos, pues aprendieron a disimular mejor.
Los galos son alegres, animados, inclinados a banquetes,
y huyen profundamente de la hipocresía y la gravedad,
que guardan los reconcentrados españoles. Son,
pues, los españoles en los banquetes menos sociales,
más ceremoniosos, afectando no sé qué
severidad, de la que los galos no cuidan."
"Los galos beben puro; los españoles, diluido
en mucha agua. Entre los galos, los forasteros son recibidos
humanísticamamente en las hospederías (posadas);
ningún oficio se les niega; se les ofrece todo
preparado para comer. Entre los españoles se les
recibe más dura e incivilmente; de suerte que,
cansado el viajero, por el camino, tiene que buscarse
la comida de lugar en lugar. Esto hace que los españoles
no sean tan avezados a viajar y no quieran gastarse la
pecunia tan pródigamente; ni son inclinados a prestar
servicios, de tal manera, que ni a un príncipe
se digna ofrecérselos un rústico, si no
le da la gana."
"El habla hispánica es más grave; la
gálica, más suave." (p. 101).
"Del gálico suelo casi ninguna parte está
ociosa; del hispánico hay muchos lugares incultos
y desiertos." (p. 102).
"En
cuanto a dignidades eclesiásticas, es superior
en número la Galia, pues tiene 12 arzobispos y
96 obispos; España, 9 arzobispos y 46 obispos.
En una y otra el número de cardenales es igual,
a saber: 8." (p. 103).
Carácter
intelectual de los españoles
"Es muy inquieto y rumiador (gestador) de grandes
cosas el ánimo de los españoles, que son
de ingenio feliz, pero aprenden infelizmente. Semidoctos,
considéranse ya doctos; muestran sabiduría
mayor de la que tienen, por la simulación y una
cierta verbosidad. Aman el sofisma más de lo conveniente.
Gustan de hablar en las academias más bien en lengua
hispánica que en latina, sin dejar de tomar muchos
vocablos de los moros. Fácilmente cultivan la barbarie
en muchas de sus costumbres y maneras." (p. 104).
Una costumbre de las mujeres hispanas
"En
verdad es considerada por los galos de bárbara
la costumbre de las mujeres hispánicas de perforarse
los lóbulos de las orejas con un aro de oro o de
plata, al que prenden, las más de las veces, alguna
piedra preciosa." (p. 105).
Sobriedad de los españoles
"De
la vida frugal, como los italianos, no consumen tanto
alimento y bebida como los galos y germanos, a menos que
sean invitados, pues entonces se llenan en los banquetes
hasta la saciedad, porque para ellos son raros los convites
y los toman con mayor avidez." (pp. 105-106).
La
Inquisición y la Santa Hermandad
" En España se atribuyen gran autoridad
los llamados inquisidores de la fe, contra los herejes,
marranos y sarracenos, con [“en”, según
la traducción de Goyanes] los que se ensañan
cruelmente. Hay otra institución de justicia admirable,
que llaman Hermandad, pues es una jurada fraternidad de
ciudadanos, que a toque de campana, de cada una de las
ciudades salen muchos miles de hombres armados, y al que
hubiere delinquido lo persiguen por todo el reino, enviando
mensajeros a todas las demás ciudades, de suerte
que le es casi imposible escapar, y al cogido lo atan
vivo al palo y lo atraviesan con flechas". (p.
103-104).
El nuevo mundo no es “América”
"Y habiendo levantado allí una torre de
39 pies y dejando allí algunos compañeros
para custodia y posesión del nuevo orbe hallado
por ellos, partió con los demás el mismo
Colón en dos naves a España, donde, recibido
con grandes honores por los reyes, fue saludado por todos
como virrey, almirante y gobernador del dicho Nuevo orbe,
por mandamiento de ellos. Y habiendo vuelto nuevamente
al continente descubrió nuevas islas, las que dominan
felicísimamente los españoles. Y se equivocan
grandemente los que pretenden que aquel continente se
llame América, como quiera que Américo fue
a aquella tierra mucho después de Colón
y no fue con los españoles, sino con los portugueses,
y con ánimo de comerciar". (p. 176).
De la Galia
"Los galos fueron llamados así por su
color lácteo y cándido, pues significa leche.
Hoy son llamados franceses, de los francos, pueblos de
Germania, por los cuales fue sometida casi toda la Galia."
(p. 107).
Abundancia de abogados y profesores en Francia
"No sólo de abogados está llena
Francia, sino también de profesores de todas las
disciplinas; testigo, la Academia de París; después
de ella, la tolosana, madre de los jurisperitos, y otras
muchas; pero la más ilustre de todas las del orbe
es la parisiense, a la cual casi todos los cristianos
de Europa concurren para aprender Filosofía, Teología
y demás artes liberales." (p. 108).
De los reyes de la Galia
"Del rey de la Galia cuéntanse dos cosas
memorables: primero, que hay en la iglesia de Reims (remense)
un vaso que redunda en perenne cristma, enviado del cielo
para la coronación del rey, con el que todos los
reyes son ungidos. La otra, que el rey mismo, por su solo
contacto, cura estrumas o escrófulas. Yo mismo
vi al rey que tocaba a muchos atacados de esta dolencia,
pero no vi que hubiesen sido sanados." (p. 109).
Germania. Carácter de sus habitantes
"Son los varones germanos de rojo color, de miembros
muy grandes; valerosos para la guerra; sin embargo, son
poco sufridos para la sed, el hambre, el calor y los trabajos
duros; pero en los primeros ímpetus, es su naturaleza
súbita e imperante. Probos, veraces, nada astutos;
rara vez uno engaña a otro en la negociación;
lo cual, empero, hacen con frecuencia los galos y otros
pueblos. Son también los germanos propensos al
culto de Dios; pero no fácilmente abandonan sus
opiniones una vez imbuidas, ni pueden ser reducidos del
cisma a la concordia; al contrario, cada uno defiende
con valor su herejía." (p. 113).
Los pobres siempre pierden
[En
este párrafo que se transcribe a continuación,
Servet describe la miserable condición del campesinado
alemán]
"La situación de los campesinos alemanes es
terrible, viven diseminados en el campo, agazapados en
chozas de barro, madera y paja; comen gachas y cuecen
hierbas, y solo beben agua y suero; son explotados sin
escrúpulo por los funcionarios de cada región
y ésta fue la razón de que recientemente
hubiera una rebelión de campesinos contra los nobles.
Pero los pobres pierden siempre." (Traducción
de Fernando Martínez Laínez, “Miguel
Servet”, Ed. temas de hoy, 2003, p. 87).
"Servet se refiere en este párrafo a las
revueltas campesinas que habían estallado en Stüblingen,
Selva Negra, en junio de 1524 y que se extendieron por
toda la región del Rhin, Suabia, Franconia y Turingia.,
causando miles de muertes."
Italia. Aspecto geográfico general
"Es región cargada (grávida), preñada
de metales, por doquiera vital; su salubridad, perenne;
eximia la temperatura del cielo; fértiles los campos;
abrigados los collados; muchos los saltos de agua, opacos
los bosques espléndidos los linajes (clases) de
selvas; admirable por los frutos; fértil en vides
y olivos; de noble vellocino el ganado y de magníficos
cuellos los toros." (p. 117).
Diferencias entre regiones
"El color de los italianos y la estatura es muy
diversa en la Galia cisalpina y al otro lado del Véneto;
el color, ordinariamente blanco; la educación y
el lenguaje, más cuidados. Al contrario, a lo largo
de la Etruria, en el Lacio, la Campania y en la Brucia,
el cabello es negro; la estatura, inferior y macilenta;
el lenguaje y la educación, más simples."
Diferencias de costumbres entre italianos
"No son en todos los italianos iguales las costumbres
ni la manera de vivir, ni son las mismas las leyes. Estos
se gobiernan por leyes pontificias, aquéllos por
leyes cesáreas, otros principalmente por leyes
municipales."
"Tienen
todos de común que viven frugalmente, visten con
pulcritud, van con la cabeza rapada y se cubren con cortísimas
capas hispánicas, mostrando las piernas. Los vénetos,
cuya ciudad tiene gran dominio por tierra y mar, visten
toga más amplia, cual la usan griegos, turcos,
rusos y demás septentrionales. Se deleitan de tal
manera en las cosas de sus mayores, que muchas veces llevan
los nietos los vestidos que llevaron los tatarabuelos."
"Abundan
en consejo, son tardos en el hablar y áspera su
pronunciación. De cierta ridícula magnificencia,
oficiosos en las palabras, de suerte que apenas dicen
verdad; fingen perdonar las injurias; pero si alguna vez
tienen ocasión, nadie se venga con más crueldad;
profieren con frecuencia horrendos juramentos y blasfemias.
Los milaneses, odiosos a los galos, a los que a su vez
odian; cuanto a los españoles, no se fían
de nadie. Su conversación es ruda, su lenguaje
precipitado, pero mucho más rudo es el de los pedemontanos.
En la guerra no sirven, como no sean muchos juntos."
(p. 118).
Carácter
de los genoveses
"La conversación de los genoveses es ridícula,
y no pueden compararse en letras con los otros; es, sin
embargo, elegante su vestido, de manera que no van sayados
ni togados. No poseen mucho consejo ni fidelidad. Son
aptos para rebelarse, inhospitalarios y olvidadores de
los beneficios."
El lenguaje toscano
"La lengua de los toscanos es, entre los italianos,
recomendable."
Carácter
de los romanos
"Son los romanos celosos, y vengan sevérísimamente
los adulterios de las mujeres." (p. 119).
Diferencias entre los habitantes de las regiones
italianas
"Búrlanse los napolitanos de los calabros,
los calabros de los ápulas, de todos estos los
romanos, de los romanos los etruscos, de los cuales, a
su vez, búrlanse también otros; y aun de
todos los demás mortales se burlan los italianos,
los desprecian y llaman bárbaros, siendo ellos,
sin embargo, presa, ya de los españoles, ya de
los galos, ya de los germanos." (p. 120).
Cerdeña. Origen de la risa sardónica
"Tampoco nace allí veneno, sino una hierba,
celebrada por muchos escritores y poetas, semejante al
apiastro, que contraela risa a los hombres y casi mata
a los que ríen." (p. 122).
Tabla
VII de Europa. Polonia
"La gente, en general, es prudente y de mucha
amabilidad hacia los huéspedes." (p. 124).
Tabla IX de Europa. Hungría. Hungaria
"Lloran a los difuntos durante un año
y a algunos por un bienio. Se rasuran la barba hasta el
labio superior. Juzgan como ley del culto la fe ortodoxa."
(p. 128).
Costumbre de los turcos
"Tanto los hombres como las mujeres usan vestidos
bastante anchos y largos, abiertos por delante; por lo
cual más honestamente al inclinarse puedan hacer
con perfección y ocultar la obra de la naturaleza;
pues cuídase mucho al hacer esto que no se vuelvan
hacia el Mediodía, adonde dirigen de ordinario
su cara los que oran, y miran también mucho que
al ser observados por cualquier hombre no muestren su
torpeza. Mean también agachados, a manera como
entre nosotros las mujeres; pues si alguno mease de pie,
sería tenido por todos como necio o hereje. Abstiénense,
por ley, del vino, porque es el semillero del pecado y
de toda inmundicia; sin embargo, comen uvas y beben mosto."
(p. 195).
Tabla de Tierra Santa
"Sin embargo, has de saber, óptimo lector,
que, por pura jactancia e injuria, se atribuyó
a esta tierra tan gran bondad; puesto que la misma experiencia
de mercaderes y peregrinos enseña que ella es inculta,
estéril y carente de toda dulzura (comodidad);
por lo cual, a la tierra prometida llámala esperada;
pero no la alabes en lengua vernácula." (p.
197).
[Calvino
utilizó esta descripción de Tierra Santa
como prueba de cargo contra Servet en el proceso de Ginebra,
ya que en la Biblia se describe la Palestina de Jesús
como una tierra rica en miel y leche]
Tabla neotérica de Creta o de Candia
"No hay en Creta animal alguno nocivo, serpiente
ninguna y tampoco lechuzas, y si alguna se encuentra,
muere en seguida. Es copiosa en cabras, necesita (carece
de) ciervos; es feracísima en excelente vino. Produce
una hierba que se llama dictamos, y la alunosa, que mordida
impide el hambre por mucho tiempo. También engendra
falangos, venenos y una piedra que se llama el dedo de
Ida." (p. 205).
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IN LEONARDUM FUCHSIUM APOLOGIA . Defensio
pro Symphoriano Campegio, autore Michaele Villanovano (Lyon,
1536). |
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(APOLOGÍA
CONTRA LEONARDO FUCHS)
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